El famoso actor ha decidido cambiarse de casa al descubrir que una de sus vecinas, es la perseguida y problemática Britney Spears.
George se enteró de que la ex reina del pop era su vecina cuando esta se negó a devolverle los niños a su ex marido Kevin Federline.
El barrio en un momento se lleno de helicópteros y de policía, así que el famoso actor salió de su casa en bata, asustado por tanto revuelo, para ver que sucedía pensando que sería algún preso fugado o un problema mayor.
Cuando regresó a su casa y conectó la televisión se dio cuenta de que no sucedía nada de eso, sino que la chica rebelde era su vecina.
Acto seguido, George colgó el cartel de se vende.