Si ya lo dice su apellido... ¡Cuánto wine, cuánto wine! Tinto, blanco, rosado y azul, si hace falta... pero dame mucho wine para el cuerpo.
La cantante se quedó frita como un huevo durante la entrevista que concedió a la revista Blender. ¡Y tres veces! Como leemos en Cuore, cuando el periodista le preguntó si era alcohólica, ella respondió: "No lo sé. Soy una gran bebedora. Solía estar fuera antes de que el bar abriera, golpeando la puerta".
¿Wilma, ábreme la puerta? No me imagino a Amy con el look Pedro Picapiedra... ¿O sí?
No sé... muchos de los genios que hoy alabamos han sido alcohólicos, muy rollo Truman Capote... A mí me encanta Amy porque es una borrachuza vulgar y declarada. Y su vulgaridad la hace una señora con clase. Una señora más pintada que una puerta y drogadicta. Pero que levante la mano la que sea una verdadera dama de pedigrí y no vaya tomada de gintonic todo el santo día.